Durante más de 75 años, HERBELIN perpetúa la excelencia relojera, aliando la innovación y la tradición francesas con la precisión de los movimientos suizos, para crear relojes de una calidad incomparable.
Cada una de nuestras creaciones está pensada para realzar la elegancia del día a día, a través de colecciones masculinas y femeninas. De lo classique a lo contemporáneo, nuestros relojes son el reflejo de un saber hacer dominado y concebidos para trascender el tiempo sin perder su brillo.
100%
Savoir-faire francés
Nuestros relojes se diseñan, conciben, ensamblan, optimizan y controlan dentro de nuestros talleres situados en el macizo del Jura, en Franche-Comté.
100%
movimientos suizos
Equipados con movimientos suizos, regulados exclusivamente por nuestros maestros relojeros en Francia, nuestros relojes garantizan precisión y fiabilidad.
65
puntos de control
Confeccionados y minuciosamente ajustados según nuestros estándares, nuestros relojes satisfacen múltiples criterios de excelencia.
Desde el primer esbozo hasta el último control de calidad, cada reloj HERBELIN es el fruto de un trabajo minucioso y dedicado.
En nuestros talleres del Franco Condado, el tiempo se trabaja a mano, con una precisión que no tolera compromiso alguno. En cada etapa, la precisión, la exigencia y la pasión guían a nuestros maestros relojeros, hasta lograr una pieza de fiabilidad impecable.

Diseño y concepción
Cada reloj nace en el estudio de diseño de la Maison, integrado en nuestros talleres de Charquemont. Bajo la dirección creativa de Mathieu Herbelin, nieto del fundador, cada modelo se dibuja allí, en estrecha colaboración con los relojeros que le darán vida: proporciones de la caja, esfera, agujas, nada se confía al azar ni a una oficina externa.

Prototipado
Una impresión 3D permite validar los primeros volúmenes y la ergonomía. Luego llega el «Número Cero», nuestro primer prototipo funcional. Sirve de base para perfeccionar los ajustes, adaptar el montaje y evaluar el aspecto final antes de la pre-serie, que permite afinar los acabados, optimizar las tolerancias y anticipar las limitaciones industriales.

Suministro de componentes
Cada componente se selecciona con una exigencia absoluta: caja, esfera, agujas, corona, cristal, brazalete, movimiento. Colaboramos únicamente con socios reconocidos por su excelencia y su capacidad para cumplir nuestros estándares.

Control de componentes
Desde su recepción, cada componente se verifica minuciosamente: dimensiones, acabados, colorimetría, estado de superficie. Cada movimiento automático es regulado por nuestros maestros relojeros para optimizar su precisión y minimizar su desviación. Únicamente los elementos conformes acceden a producción.

Ensamblaje a mano
En nuestros talleres, cada reloj es ensamblado a mano por nuestros relojeros. La esfera se fija con esmero sobre el movimiento. Las agujas se colocan individualmente, con extrema precisión, para garantizar el indexado y la planitud. El movimiento se integra en la caja, la carrura y el cristal se montan. El vástago de la corona se fija en el movimiento y se ajusta al micrómetro. Se añade la masa oscilante. Finalmente, la tapa se cierra con una junta, asegurando una estanqueidad perfecta.
Este paso delicado, realizado por nuestros maestros relojeros, requiere paciencia, experiencia y un dominio perfecto del gesto relojero.

Controles de calidad
Se realizan no menos de 63 puntos de control a lo largo de la fabricación, que incluyen entre otros:
— Control estético bajo lupa (×2,5)
— Controles técnicos: precisión de marcha, estanqueidad, atornillado…
Ningún reloj abandona nuestros talleres sin haber demostrado su fiabilidad inquebrantable.

Montaje del brazalete
Cada pulsera está concebida para perdurar: montada manualmente, ajustada al cuerpo del reloj, sometida a exhaustivos controles de confort, comportamiento y resistencia.
Visión interior

Todo reloj HERBELIN es fruto de un proceso de fabricación controlado de principio a fin, entre exigencia técnica, rigor artesanal y atención al detalle. HERBELIN concibe y fabrica relojes para vivir, para conservar, para transmitir.
